DEGRADACIÓN Y BANALIZACIÓN DEL ARTE

 

 

«É del poeta il fin la maraviglia:

parlo de l´eccellente, non del golfo;

chi non sa far stupir vada a la striglia.»

 

(Giovan Battista Marino,

La Murtoleide, fischiata XXXIII)

 

 

«Todos los cerebros del mundo son impotentes

contra cualquier estupidez que esté de moda.»

                                                                  

Theodore Fontane

 

 

INTRODUCCIÓN

 

Al contemplar la realidad del mundo de hoy en sus avances científicos y técnicos me siento fascinado y deslumbrado.  ¿Quién no?  Al mismo tiempo cabe preguntarse por qué no ocurre lo mismo en otros aspectos de la actividad cultural como es el arte.

¿Qué vemos en el arte hoy?

En cuanto a la pintura se refiere, se dice que ha ampliado su horizonte descubriendo nuevas formas de expresión, nuevos caminos y hasta nuevos lenguajes que nos permiten tener un mayor abanico de posibilidades en donde escoger.  Si contemplamos lo que se ha hecho, especialmente a partir de lo que se han llamado las vanguardias, el resultado de lo conseguido es más bien poco. ¿Qué se puede esperar de algo para lo cual la aptitud y la habilidad son consideradas un lastre –en el que la norma, la disciplina y el oficio han sido abolidos y en el que la novedad por si misma es casi el único valor?

Más imaginación, nos dicen.  Nadie niega la importancia de este elemento en toda verdadera creación.  Pero hoy vemos que, metidos en esa inercia de inventar sin más, ¿qué se consigue?  ¿provocar, sacudir?  Después de la primera sorpresa, ¿a quién provoca ya, a quién sorprende?

Experimentación, prueba y error, elementos fundamentales sin los cuales el avance de la ciencia no hubiera sido posible, son aplicadas a las actividades artísticas por los teóricos con la diferencia de que en los experimentos de lo que ellos llaman arte no hay errores; todo es aceptado como obra plena y definitiva.

No se trata de hacer un paralelismo de arte-ciencia.  Son cosas distintas que persiguen diferentes objetivos.  Habría que empezar por definir lo que es arte.  Según los teóricos todo puede convertirse en una obra de arte, por ejemplo: un frasco lleno de excrementos…

 

 

Del arte del pasado al arte de hoy: Dürer (1496) y Rothko (1949)

 

Desde el momento en que cualquier cosa es considerada una obra de arte y en el que todos reverencian a sus autores como creadores, cualquiera puede ser un genio.  Ser un genio es lo importante.  Si no se te reconoce esa categoría no eres nadie en el ámbito cultural.  Una vez conseguido esto puedes realizar los mayores disparates sin que nadie se atreva a discutirlos y será unánime el respeto y la admiración de todos.

No podemos por menos de sentir perplejidad al ver cómo el comercio, la expansión, la propaganda y la protección de este arte por parte de organismos oficiales sigue en auge por doquier, después de haber sido cuestionado y puesto en evidencia  por muchos intelectuales hace ya muchos años.

Alguien se preguntará para qué sirven estas letras y cuál es la finalidad de este análisis. Seguramente también habrá muchos que no estén de acuerdo con mi punto de vista.  Simplemente quiero dejar constancia de mi impresión al contemplar la realidad del arte contemporáneo.

No se me oculta, por otra parte, que la manifiesta decadencia y degradación de algo tan importante como el arte sea quizá un fenómeno inevitable, y que incluso presagie el final de una época histórica.

Intentaré exponer aquí alguna de las causas de esta decadencia, empezando por la influencia de los medios de comunicación.

 

 

Introducción  <<

I.  La evolución del arte

II.  El rey desnudo

III.  Las causas

IV.  Los creadores

V.  La crítica

VI.  El mecenazgo

VII.  La Iglesia

VIII.  El Estado

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