DEGRADACIÓN Y BANALIZACIÓN DEL ARTE

I INTRODUCCIÓN

Al contemplar la realidad del mundo de hoy en sus avances científicos y técnicos me siento fascinado y deslumbrado -¿quién no?  Por
ello me resulta sorprendente observar por qué no ocurre lo mismo en otros aspectos de la actividad cultural, como el Arte, y
especialmente en el llamado Arte Contemporáneo. En otro tiempo la finalidad del arte era la búsqueda del placer estético, de la belleza
y la emoción. Ahora, según el filósofo Arthur Danto, el Arte es lo que declaran como tal las galerías y los coleccionistas, lo que
canonizan los museos y lo que teorizan los filósofos.

¿Qué vemos en el Arte de hoy?

En cuanto a la pintura se refiere, se dice que ha ampliado sus horizontes descubriendo nuevas formas de expresión, nuevos caminos y
hasta nuevos lenguajes que nos permiten tener un mayor abanico de posibilidades en donde escoger. Si contemplamos lo que se ha
hecho, especialmente lo que se han llamado vanguardias, el resultado de lo conseguido es mas bien poco. ¿Qué se puede esperar de algo
para lo cual la aptitud y la habilidad son considerados un lastre; en el que la norma, la disciplina y el oficio han sido abolidos y en el
que la novedad por si misma son casi el único valor?

Más imaginación, nos dicen. Nadie niega la importancia de este elemento en toda verdadera creación. Pero hoy vemos que, metidos en
esa inercia de inventar sin más, ¿qué se consigue? ¿provocar, sacudir? Después de la primera sorpresa, ¿a quién provoca ya, a quién
sorprende?

En 1960 Marcel Duchamp afirma en la televisión americana: "
Sí, hay estafa, o, si lo prefieren, algo de timo en el arte moderno. El valor
estético se trueca en valor monetario."

El triunfo de ese gran embuste llamado Arte Contemporáneo se debe en gran medida a la falta de rigor y de criterio, y a la ignorancia
de las masas, con el apoyo y mecenazgo de la administración. La máquina publicitaria y consumista; el marketing. Vender, ese es el
gran arte de esta época. Todo bajo el imperio de la moda en una sociedad cada vez más farisaica y borreguil.

Las ratas embalsamadas, los escarabajos y el sucio colchón de Jan Fabre, los animales en formol de Damien Hirst o Piss Christ de
Andrés Serrano, son algunas de las muestras de Arte Contemporáneo. La multitudinaria concurrencia para ver este arte pone de
relieve, según la crítica, su importancia y su alta calidad estética.

Civilizaciones del pasado han ido sucediéndose dejando cada una un rastro, una huella, un recuerdo. Vestigios que evidencian la
riqueza espiritual de tiempos pasados y que siguen despertando emoción y admiración a toda persona sensible y cultivada. ¿Qué va a
dejar nuestra época como recuerdo, aparte de un ingente montón de trastos inútiles, de escombros, basura y ruido?

Los avances de la ciencia nos pueden permitir vencer a la enfermedad y una vida más cómoda, pero no logran hacer más feliz al ser
humano ni enriquecer su espiritualidad.

¿Tenemos posibilidad de elección en el mundo de hoy? ¿Estamos seguros de ser libres para escoger en una sociedad dominada por los
poderosos medios y las técnicas de manipulación? ¿Puede alguien sentirse seguro de no estar manipulado? Publicidad y propaganda son
dos poderosos resortes que, junto con los medios de difusión en manos de unos pocos, deciden lo que las masas deben pensar. Con tal
presión bien difícil es ser uno mismo y tener independencia de criterio, ¿estamos siendo aplastados por el ambiente?

Desde el momento en que cualquier cosa es considerada una obra de arte y en el que todos reverencian a sus autores como creadores,
ser un genio es lo primero. Si no se te reconoce esa categoría no eres nadie en el ámbito cultural. Una vez conseguido esto puedes
realizar los mayores disparates sin que nadie se atreva a discutirlos y será unánime el respeto y la admiración de todos.

No podemos por menos de sentir perplejidad al ver cómo el comercio, la expansión, la propaganda y la protección de este arte por parte
de organismos oficiales sigue en auge por doquier, después de haber sido cuestionado y puesto en evidencia  por muchos intelectuales
hace ya muchos años. Alguien se preguntará para qué sirven estas letras y cuál es la finalidad de este análisis. Seguramente también
habrá muchos que no estén de acuerdo con mi punto de vista. Simplemente quiero dejar constancia de mi impresión al contemplar la
realidad del arte contemporáneo. La manifiesta decadencia y degradación de algo tan importante como el arte sea quizá un fenómeno
inevitable, y que incluso presagie el final de una época histórica.
É del poeta il fin la maraviglia:
parlo de l´eccellente, non del golfo;
chi non sa far stupir vada a la striglia.
(Giovan Battista Marino,
La Murtoleide, fischiata XXXIII)

Todos los cerebros del mundo son impotentes contra cualquier estupidez que esté de moda.
Theodore Fontane